De la milpa a tu mesa: devolvemos el maíz nativo de México a través de Cintli.
Todo empieza con la comunidad Vicente Guerrero. Esta comunidad del estado de Tlaxcala es nuestra proveedora de maíz criollo: una de las últimas comunidades campesinas refugiadas de semillas transgénicas, fertilizantes químicos y plaguicidas tóxicos.
Como se hacía antes de la industrialización. Nada más.
Criollo nativo, libre de pesticidas, herbicidas y sin modificaciones genéticas.
Obtenida en la misma comunidad gracias a su cercanía con el Popocatépetl.
El tercer y último ingrediente de la nixtamalización. Sin aditivos ni conservadores.